lunes, 11 de febrero de 2013
Visita a Londres y caballos con jersey
El sábado tocó visita a la ciudad de Londres. El motivo principal no era ver Londres en si mismo, sino reencontrarme con mi hermana y mi cuñado que nos trajo unos víveres para pasar el duro invierno. Estas cosas no se pueden agradecer ni con todo el oro del mundo.
Llegamos un poco tarde a Londres, la verdad es que madrugué para estar allí sobre las 10:30 de la mañana, pero me resultó imposible por una serie de contratiempos que se fueron sucediendo a lo largo de la mañana.
Casi a las 12 de la mañana y después de andar un largo trecho medio perdido me encuentro en el hotel que habíamos quedado con mi hermana y mi cuñado. Es impresionante como el Puto google maps distorsiona la realidad, y como los ingleses ponen de difícil la numeración de las calles.
Después de los pertinentes abrazos llego la hora de los regalos. 22 kilos de productos típicos de la tierra. Salchichón chorizo, lomo, panceta, morcillas.... y como no, Colacao! Es difícil expresar como se siente uno cuando recibe un regalo de esta índole. Creo que la cara de felicidad de la foto lo dice todo.
Ahora toca patear London. La primera visita va a ser el mercado de Portobello (Portobello Market) que lo teníamos mas o menos cerca del hotel y podíamos ir andando. No estaba mal, casas muy tipicas inglesas, algunas de colorines y un mercado que comienza en casas de estilo isabelino y termina siendo callejero. Lo mas impresionante el trasiego de gente que había. Aprovechamos para comer por allí antes de encaminarnos hasta nuestro siguiente destino.
Desde el Mercado del Portobello decidimos irnos hacia zonas mas céntricas. El destino sería Picadilli Circus. Estuvimos dando una vuelta por las inmediaciones y decidimos ir hasta el palacio de Buckingham. Nos asomamos por allí y vimos que estaba la chimenea encendida. Así que supusimos que estaría por allí la reina. Curiosa escena la de los guardias dando zapatazos toda la tarde. Tengo que decir a nuestro favor, que los palacios reales de España le pegan mil vueltas a este. Otra cosa mas en la que les ganamos.
Saludada la reina decidimos volver poquito a poco al centro. Esta vez la iba a tocar al barrio chino y al Soho. Daba la casualidad de que se celebraba ese dia el año nuevo chino, así que pudimos disfrutar de decoración típica en el barrio. Resultó ser llamativo.
Ya un poco cansados decidimos dar una vuelta por el Soho y tomarnos unas cervezas. El día no acompañaba demasiado para trajinar más y creíamos que era la mejor opción. Un par de pintas en un sitio que no estaba mal y de vuelta al hotel a por las viandas. Me vuelvo para casa.
Salí de Londres a las 11 de la noche. Me despido de la familia y me embarco en el autobús. No quería dormirme, pero caí rendido a los pocos minutos. No desperté hasta que anunciaron la primera parada en Oxford. Bienvenido a casa.
PS: Los caballos pastan normalmente durante el día y sus dueños, buenas personas, les ponen una especie de jersey que les tapa todo el cuerpo y parte de las patas para que los pobres animales aguanten las inclemencias del tiempo.
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