Una de las últimas aventuras que me han sucedido por estos
lares ha tenido lugar en la cantina de la universidad. Lugar al que voy a tener
que ir cada día para que me den el ansiado desayuno y la cena. Amén de algún
almuerzo que se escapará, de los que hay que pagar a toca teja, porque no me
entran en el contrato.
Como soy nuevo por estos lares aún no tengo la tarjeta de la
residencia. Más que nada porque no tengo foto que poner en lo alto, así que
tendré que ir a hacerme algunas y ya de paso tengo material para otra entrada.
La señora me pidió una foto tamaño carné con mis datos en la parte trasera y mi
número de habitación, menuda fiesta para entenderla. Suerte que me quedaba una
en la cartera y pude dársela en el instante.
Solventado el problema de la acreditación me pongo a
observar la comida de las vitrinas. Desayuno a base de leche, cereales,
tostadas, etc… en una. Y desayuno a la inglesa en la otra. Hubiera estado bien
que alguien me hubiese explicado esto antes. Porque no sabía muy bien por donde
andaba la cosa. Me decido por el desayuno contundente. Bacon, no sé qué
historia empanada y algo más. Se me queda la mujer mirando con cara de pocos
amigos y me dice –te falta uno- ¿Qué me falta uno?, -Sí, estas pagando por 5
items para tu desayuno y solo llevas 4, ¿te pongo un huevo?- Mejor no, le dije.
Y me dirigí a la otra vitrina y cogí una manzana. Creo que eso no podía hacerlo
o yo que se. La cuestión es que a la mujer se le acabo la paciencia. Mientras
tanto una chica observaba el panorama y se partía el culo. Creo que hablaba
español, se lo podía haber currado…
Finalmente consigo dar cuenta de mi desayuno y me retiro a
mis aposentos.
Edito: Efectivamente la chica que se partía el culo hablaba Español, la he conocido hace un rato.
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