Después de muchas idas y venidas, de mirar aquí y allá, de
dar mil y una vueltas en todas las páginas de Internet habidas y por haber,
después de todo esto, he tomado mi decisión.
Entré en la residencia el jueves 31 por la tarde, o más bien
noche. Porque aquí a las cinco es noche cerrada. Un chico simpático me atendió
y me dio los utensilios necesarios para pasar mi primera noche en lo que va a
ser mi “hogar” durante los próximos meses.
El chaval me volvió a enseñar las instalaciones, ya las
había visto dos veces, y parece que a la tercera ya lo miraba con otros ojos.
La residencia está dividida por bloques de edificios en los
que se alojan los Under-graduate por un lado y los que ya han terminado la
carrera por otro. Además de esta división, existe otra por planta. Existe una
división por cada 7 habitaciones, entre las cuales se comparte el baño, las
duchas y la cocina. En ese sentido he tenido suerte, creo que aquí hay solo un par de personas además de yo, al menos solo he visto a dos. Un chico de irán que
también trabaja en la escuela de ingeniería, y otro de no se donde, pero también con pinta de por allí. Si siguen las tradiciones islámicas
no tengo que preocuparme de que me roben los ibéricos.
Vistas desde la puerta de mi habitacion
La habitación no está mal en cuanto a tamaño, aunque tampoco
es la panacea. Se nota que el tiempo no ha pasado en balde por las
instalaciones y se las ve un poco anticuadas. La verdad es que no se echa nada
en falta, sin contar la decoración, claro. Tengo una cama que no es muy cómoda,
con otra supletoria abajo para las visitas (que se supone que están
permitidas), un lavabo con su espejico para afeitarse por las mañanas y un
armario en el que por fin me sobra sitio. Además de esto, pues lo típico, un
escritorio con su flexo y conexión a internet. Todo aderezado con un suelo de
moqueta azul grisáceo que tanto le gusta a esta gente y que acumula mierda para
aburrir. Por lo menos hay aspiradora para el uso y disfrute del personal
interno.
Armario en condiciones
Escritorio con vistas al mar
El lavabo tenia una chispa de mierda el primer día, pero ya lo he solucionado
Camastro
El baño sigue la línea del resto del edificio. Tiene las
instalaciones un poco limitadas en cuanto a modernidad se refiere, y si no
atentos al artilugio de encender las luces. Una pasada. Las duchas parecen claustrofóbicas vistas
desde fuera, pero una vez que te metes no están nada mal. Además el grifo echa
agua para aburrir y con bastante presión, tal como me gusta.
Vista panorámica
La ducha claustrofobica en la que siempre me olvido el gel
Detalle del puto interruptor de la luz. Y luego dice que en España estamos en el culo del mundo...
La cocina, si es que se le puede llamar así, se queda un
poco corta en cuanto a equipamiento. La verdad es que tiene horno, cocina,
microondas y un frigo. Pero aun teniendo todo lo que puede hacer falta para
cocinar, no me veo cómodo ahí para hacer cualquiera de los guisos que hacía en
Valladolid hace un año. Las fotos que siguen demuestran de lo que hablo. Ya os
lo vengo diciendo. Estos ingleses son muy raros!
Cocina máster plus!
El fregadero que está siempre impoluto
Lo bueno de todo esto es que el trabajo lo tengo a 2 minutos,
solo tengo que atravesar un par de edificios para ir mi oficina. De la cual
hablaré en el siguiente post.










Tiquismiquis de cuidado Víctor, está súper bien, tenías que haber visto dónde viví yo mi primer mes, con microondas y todo. Tienes de todo. Las quejas han sido pura llamada de atención. De verdad que no te puedes quejar.
ResponderEliminarMucha suerte!
No te preocupes de los ibéricos con los islámicos pero sí de que se pongan a aullar a las 5 de la mañana!! y a mediodía y otras 3 veces más. Aunque claro más peligro que un iraní estudiando ingeniería en Inglaterra...
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