lunes, 4 de febrero de 2013

“Mi nuevo hogar”



Después de muchas idas y venidas, de mirar aquí y allá, de dar mil y una vueltas en todas las páginas de Internet habidas y por haber, después de todo esto, he tomado mi decisión.

Entré en la residencia el jueves 31 por la tarde, o más bien noche. Porque aquí a las cinco es noche cerrada. Un chico simpático me atendió y me dio los utensilios necesarios para pasar mi primera noche en lo que va a ser mi “hogar” durante los próximos meses.

El chaval me volvió a enseñar las instalaciones, ya las había visto dos veces, y parece que a la tercera ya lo miraba con otros ojos.

La residencia está dividida por bloques de edificios en los que se alojan los Under-graduate por un lado y los que ya han terminado la carrera por otro. Además de esta división, existe otra por planta. Existe una división por cada 7 habitaciones, entre las cuales se comparte el baño, las duchas y la cocina. En ese sentido he tenido suerte, creo que aquí hay solo un par de personas además de yo, al menos solo he visto a dos. Un chico de irán que también trabaja en la escuela de ingeniería, y otro de no se donde, pero también con pinta de por allí. Si siguen las tradiciones islámicas no tengo que preocuparme de que me roben los ibéricos.

Vistas desde la puerta de mi habitacion


La habitación no está mal en cuanto a tamaño, aunque tampoco es la panacea. Se nota que el tiempo no ha pasado en balde por las instalaciones y se las ve un poco anticuadas. La verdad es que no se echa nada en falta, sin contar la decoración, claro. Tengo una cama que no es muy cómoda, con otra supletoria abajo para las visitas (que se supone que están permitidas), un lavabo con su espejico para afeitarse por las mañanas y un armario en el que por fin me sobra sitio. Además de esto, pues lo típico, un escritorio con su flexo y conexión a internet. Todo aderezado con un suelo de moqueta azul grisáceo que tanto le gusta a esta gente y que acumula mierda para aburrir. Por lo menos hay aspiradora para el uso y disfrute del personal interno.
Armario en condiciones

Escritorio con vistas al mar

El lavabo tenia una chispa de mierda el primer día, pero ya lo he solucionado


Camastro

El baño sigue la línea del resto del edificio. Tiene las instalaciones un poco limitadas en cuanto a modernidad se refiere, y si no atentos al artilugio de encender las luces. Una pasada.  Las duchas parecen claustrofóbicas vistas desde fuera, pero una vez que te metes no están nada mal. Además el grifo echa agua para aburrir y con bastante presión, tal como me gusta.

Vista panorámica 

La ducha claustrofobica en la que siempre me olvido el gel

Detalle del puto interruptor de la luz. Y luego dice que en España estamos en el culo del mundo...

La cocina, si es que se le puede llamar así, se queda un poco corta en cuanto a equipamiento. La verdad es que tiene horno, cocina, microondas y un frigo. Pero aun teniendo todo lo que puede hacer falta para cocinar, no me veo cómodo ahí para hacer cualquiera de los guisos que hacía en Valladolid hace un año. Las fotos que siguen demuestran de lo que hablo. Ya os lo vengo diciendo. Estos ingleses son muy raros!

Cocina máster plus!


El fregadero que está siempre impoluto

Lo bueno de todo esto es que el trabajo lo tengo a 2 minutos, solo tengo que atravesar un par de edificios para ir mi oficina. De la cual hablaré en el siguiente post.


2 comentarios:

  1. Tiquismiquis de cuidado Víctor, está súper bien, tenías que haber visto dónde viví yo mi primer mes, con microondas y todo. Tienes de todo. Las quejas han sido pura llamada de atención. De verdad que no te puedes quejar.
    Mucha suerte!

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  2. No te preocupes de los ibéricos con los islámicos pero sí de que se pongan a aullar a las 5 de la mañana!! y a mediodía y otras 3 veces más. Aunque claro más peligro que un iraní estudiando ingeniería en Inglaterra...

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