miércoles, 30 de enero de 2013
Alumno investigador adjunto
Hoy he aprovechado el día. La misión de hoy era la de "enrolarse" como miembro investigador de Oxford Brookes University. Lo de enrolarse le da un tono un tanto militar, estos ingleses utilizan unas palabrejas un tanto difíciles.
Es impresionante lo fácil que es hacer las cosas cuando la gente que las tiene que hacer está motivada con su trabajo e intentan ayudarte en todo lo que puedan. Este ha sido el enésimo enfrentamiento con el inglés de un modo mas formal u oficial. El utilizado para hacer tramites, vamos. Y parece que la cosa va mejorando poco a poco, ya se les va entendiendo. Aunque aún hay gente a la que hay que echarle de comer a parte. Una chica y una mujer un poco mas mayor me han hecho el papeleo rápida y ágilmente para obtener, por fin, mi tarjetita de alumno que me acredita y me da acceso a las instalaciones y los servicios de la universidad. Sin esto no podía empezar porque ni el ordenador funcionaría.
Yo me creía que los de Brookes iban a estar a la vanguardia de la técnica y que me iban a dar un carne en condiciones y la altura de las circunstancias Nada mas lejos de la realidad. Un simple papel verde en el que aparecen mis datos y mi foto, suerte que llevaba alguna. Al menos me lo han plastificado.
He vuelto a ver la resi que fui a visitar ayer. El tipo que me la "enseñó" era un tanto estúpido y no me mostró los baños y tal. He vuelto y no me he llevado una impresión mejor, sigue siendo mala. Pero si no encuentro nada allí que me voy. No me refiero a sólo con esto a que las instalaciones no sean las mejores ni las más modernas. es que el sitio está medianamente perdido y estaría un poco alejado de la ciudad y de la sociedad. Me da un poco miedo aislarme allí.
Tengo una ultima bala que quemar en ese sentido.Mañana he quedado con mis compañeros de Brookes para conocernos y hablar del tema alojamiento. Casi todos ellos están en casa y se supone que controlan un poco del tema. Espero que tengan algo para mi. En caso contrario me toca recluirme en la residencia y morir.
Mañana voy a subir a la universidad. Comprobaré que todo funciona correctamente y con un poco de suerte me pondré a hacer cosillas. Aunque solo sea mirar el coche y apuntar en el papel las ideas que vayan surgiendo. Ya habrá tiempo para bocetos y modelos matemáticos.
Un saludo a todos!
martes, 29 de enero de 2013
Keep looking
Esta mañana he amanecido con un poco de claridad en la mente. Ya tenía tomada la decisión de irme a una residencia. Residencia, que evidentemente aun no había visto.
Toda la mañana intentando gestionar el tema. Que mal se les entiende a estos ingleses, si hablaran una chispa mejor las cosas serían más ágiles.
Como ya tenía casi claro que me iba a quedar en la residencia esta mañana, justo antes del lunch, he ido a ver a la chica de la oficina del Banco Santander para abrir la cuenta y gestionar de un modo más fácil (o más económico) mis transacciones. Segundo intento fallido.
Necesito un papel que se niegan a hacerme hasta que firme el acuerdo de colaboración con ellos. Ya lo tengo firmado, ahora creo que solo tengo que presentarlo personalmente, porque lo he mandado por correo y aquí no contesta ni dios. Supongo que cuando lo lleve a la oficina me darán mi tarjetita de Brookes y podré empezar con las prácticas.
Esta tarde he ido a ver la residencia en la que tenía pensado quedarme. No me ha gustado en exceso (esta feo decir que era una mierda). Esta situada en un edificio un tanto viejo y escondido, la entrada es directamente a un pasillo, estrecho y sin luz. Para colmo la moqueta es marrón y la "decoración" de las pareces en el mismo tono. Le da al entorno un aspecto un tanto claustrofóbico. El tamaño de la habitación es superior al común en Oxford. Lo cual no quiere decir que sea grande. Es mas pequeña que cualquiera de las habitaciones de mi casa. La habitación está equipada con una cama, mas otra supletoria debajo. No he querido preguntar si para las visitas. Ademas de la cama tiene armarios empotrados con puertas bastante viejas e incluso desencajadas. Han aprovechado uno de los huecos del armario para poner un pequeño lavabo, o un sink como lo llaman aquí Para usarlo te tienes que medio sentar en la punta de la cama, si no, tal vez no entres. En cuanto al comedor es caso aparte. Y digo aparte porque no está en la misma residencia. Para ir a cenar o a desayunar hay que cambiarse de edificio. El comedor es la cantina del campus. No se si esto es bueno o malo, al menos la cantina no tiene mala pinta. Ademas hay una pequeña cocina en la residencia en la que puedes hacer algunas cosillas, seguramente no será la mejor cocina del mundo pero para lo que ellos cocinan es suficiente. Un dato a añadir es que te tienes que llevar las cacerolas.
Al final he decidido seguir una noche mas en el hostel, y con esta ya van 11. La cosa empieza a ser desesperante. Pero bueno, ya vendrán tiempo mejores. Mañana iré a ver mas residencias y decidiré algo. Si hay que vivir en el infierno se vive en el infiero. Al fin y al cabo soy un poco diablillo.
Toda la mañana intentando gestionar el tema. Que mal se les entiende a estos ingleses, si hablaran una chispa mejor las cosas serían más ágiles.
Como ya tenía casi claro que me iba a quedar en la residencia esta mañana, justo antes del lunch, he ido a ver a la chica de la oficina del Banco Santander para abrir la cuenta y gestionar de un modo más fácil (o más económico) mis transacciones. Segundo intento fallido.
Necesito un papel que se niegan a hacerme hasta que firme el acuerdo de colaboración con ellos. Ya lo tengo firmado, ahora creo que solo tengo que presentarlo personalmente, porque lo he mandado por correo y aquí no contesta ni dios. Supongo que cuando lo lleve a la oficina me darán mi tarjetita de Brookes y podré empezar con las prácticas.
Esta tarde he ido a ver la residencia en la que tenía pensado quedarme. No me ha gustado en exceso (esta feo decir que era una mierda). Esta situada en un edificio un tanto viejo y escondido, la entrada es directamente a un pasillo, estrecho y sin luz. Para colmo la moqueta es marrón y la "decoración" de las pareces en el mismo tono. Le da al entorno un aspecto un tanto claustrofóbico. El tamaño de la habitación es superior al común en Oxford. Lo cual no quiere decir que sea grande. Es mas pequeña que cualquiera de las habitaciones de mi casa. La habitación está equipada con una cama, mas otra supletoria debajo. No he querido preguntar si para las visitas. Ademas de la cama tiene armarios empotrados con puertas bastante viejas e incluso desencajadas. Han aprovechado uno de los huecos del armario para poner un pequeño lavabo, o un sink como lo llaman aquí Para usarlo te tienes que medio sentar en la punta de la cama, si no, tal vez no entres. En cuanto al comedor es caso aparte. Y digo aparte porque no está en la misma residencia. Para ir a cenar o a desayunar hay que cambiarse de edificio. El comedor es la cantina del campus. No se si esto es bueno o malo, al menos la cantina no tiene mala pinta. Ademas hay una pequeña cocina en la residencia en la que puedes hacer algunas cosillas, seguramente no será la mejor cocina del mundo pero para lo que ellos cocinan es suficiente. Un dato a añadir es que te tienes que llevar las cacerolas.
Al final he decidido seguir una noche mas en el hostel, y con esta ya van 11. La cosa empieza a ser desesperante. Pero bueno, ya vendrán tiempo mejores. Mañana iré a ver mas residencias y decidiré algo. Si hay que vivir en el infierno se vive en el infiero. Al fin y al cabo soy un poco diablillo.
lunes, 28 de enero de 2013
Ánimos.
Hoy ha sido un día regular. Estaba planteándome no crear una entrada nueva porque solo puedo escribir cosas tristes y no quiero caer en el sentimentalismo barato. Este es un blog para que sigáis mis peripecias y ya de paso os riáis un poco si soy capaz de arrancaros alguna sonrisa.
El día ha transcurrido básicamente mirando y remirando anuncios en Internet Hemos explotado casi todas las vías habidas y por haber (incluyo aquí a Laura) hasta he probado en los famosos colleges en los cuales me han rechazado en todos porque estaban hasta arriba. Y han sido 12 o 13. Misión imposible.
Lo mejor del día ha sido sin duda la cerveza que me he tomado con Laura. Después de todo el día dándole al tarro ha venido muy bien evadirse un poco y hablar un rato de temas de los mas dispares. Ha sido una tarde muy instructiva.
Creo que he tomado la decisión sobre mi alojamiento aquí. Me voy a madurar la idea.
Aprovecho que ya son las 00:00 (hora española) para felicitar a Natalie por su cumple. Un besazo enorme!!!
domingo, 27 de enero de 2013
Nunca buscar casa había sido tan difícil.
Encontrar una casa medianamente decente y que no roce la indigencia se esta convirtiendo en una tarea más complicada de lo que se podría pensar en un momento.
Es impresionante el nivel de "guarrismo" que tienen los putos ingleses. Yo creo que eso de tomar el té con el dedito meñique levantado solo pasa en las películas de amor, y pocas veces. Después de una semana aquí, mandando correos, mandando mensajes, visitando casas.... Aún no he visto nada en condiciones. Según las estadísticas se tardan entre 20 y 30 días en encontrar una casa que se ajuste a tus preferencias. En mi caso las preferencias están claras. Limpieza, orden, comodidad y que esté cerca de la ruta de autobús que tengo que coger para ir a la universidad. Creo que va a ser tarea imposible.
Hoy he pasado casi toda la mañana con Laura. Nuestra tarea era clara. Buscar piso. Hemos mandado, o mejor dicho ha mandado, bastantes. Pero creo que hasta ahora solo han contestado un par de personas. Seguiremos intentándolo.
Como no tengo mucho que contar,. ya sabéis que al final las ideas se agotan, voy a hablar del tiempo. El puto tiempo, y no me refiero al del reloj, es un asco. Esta mañana ha amanecido soleado, un día que se podría definir como cojonudo (aunque hacía fresco). Tal como el de ayer. Ha estado así hasta mediodía cuando por causas que aún se desconocen se he empezado a cerrar el cielo de repente y nos ha pillado una tromba de agua considerable. Después de habernos mojado lo suficiente para jodernos vivos ha vuelto a salir el sol. Cosas que sólo Maldonado entendería.
Mañana será otro día. Espero que la fuerza nos acompañe y que pueda por fin instalarme en algún sitio.
sábado, 26 de enero de 2013
El sol ha brillado hoy
El sol ha brillado hoy. Parece que en un principio no te va a afectar eso del clima en tu estado de ánimo. La gente lo dice, y tu que no has estado nunca en un lugar en el que el clima machaca al personal un día sí y otro también, no terminas de creértelo. Hoy he podido comprobar que es totalmente cierto.
He aprovechado la noche al máximo para dormir y por la mañana me he tomado un desayuno contundente para afrontar bien el día. Ha amanecido totalmente soleado, y con buena temperatura. Más o menos lo que se suele conocer como un día cojonudo. Me he calzado las zapatillas y he salido a la calle con la intención de visitar la ciudad como se merece.
Mi primer objetivo ha sido el "Oxford Castle" se supone que la construcción más antigua de la ciudad. Hay una montaña al lado, creada de forma artificial para de alguna forma recolectar agua y conducirla hasta un pozo que había en el interior de la montaña.
Vista desde lo alto de la montaña
El pozo en el interior
Justo cuando empezaba a subir a la montaña me he encontrado con un par de compañeros de habitación. Una chica de Sidney un chico de Buenos Aires. Me han preguntado que si quería unirme a la fiesta y les he dicho que sí. Así que nos hemos ido los tres a visitar la ciudad.
Uno de los College que se pueden visitar. Este no es el mejor
Como podeis comprobar hace bueno, pero aun no se ha quitado la nieve desde el lunes
Una de las cosas que me ha llamado la atención y que en España no se estila mucho son los cementerios a pie de calle. Creo que en la foto no se aprecia lo sobrecogedor del lugar pero era bastante impresionante.
Después de todo esto el argentino y yo nos hemos vuelto para el hostel a hacernos la comida. Mientras tanto la chica ha decidido continuar ella sola su camino e irse a tomar algo por ahí A nosotros esto nos parece caro pero para ella se ve que era barato. No me quiero imaginar como esta la vida en Sidney.
He comenzado la siesta como debe ser, y como hacia tiempo que no hacia. Echandome la siesta! No tenia pensado, pero me he puesto a escuchar música tirado en la cama y me he quedao traspuesto. Después de esto he salido a dar una vuelta para despejarme y seguir conociendo la ciudad de la que creo que no me queda un rincón por conocer.
Mientras deambulaba por las calles me he encontrado con uno de los compañeros de habitación que había tenido en el anterior hostel. Me ha pedido dinero. Me ha contado la típica historia de que había perdido la cartera y se había quedado sin dinero ni tarjetas de crédito y me ha dicho que si le podía dar algo para un café. Creo que me ha mentido, y me jode que me mientan, no obstante le he dado algo. Estoy siendo bueno demás en esta ciudad. No tardaré en poner el modo cabrón en ON.
La bici mas fotografiada de Oxford, o eso dice mi amiga Laura jejeje
Hoy también ha sido un día de conocer gente, como casi todos los que he estado aquí. Justo después de levantarme de la siesta han llegado los nuevos compañeros de habitación Dos chicos americanos, con pinta de que la van a liar esta noche, y un chico y una chica de España, concrétamente del sur, que han resultado ser realmente simpáticos. María y Manuel.
Pero ha habido mas presentaciones. A las 7 he ido a recoger a la estación de tren a Laura, una chica sevillana que también viene a hacer practicas a la universidad como investigadora. Al final lo de la fuga de cerebros va ser verdad. La he acompañado a su casa y allí hemos conocido a johnny, el chico que le cede la habitación a Laura. Otro chaval que ha resultado ser buen tipo.. La verdad es que se aleja bastante del estereotipo de chico inglés que tenía. Hemos estado cenando algo juntos y después me ha traído hasta aquí en coche.
Y poco más que contar por hoy, creo que tenía alguna otra anécdota apuntada por ahí en algún lugar recóndito de mi cerebro, tan recóndito que no consigo acordarme. Así que con esto me despido.
Un saludo a mis lectores.
viernes, 25 de enero de 2013
Conclusiones tras una semana en Oxford
Falta un día para que lleve una semana en esta ciudad. Creo que 6 días han sido suficientes para poder darme cuenta de ciertas cosas y poder sacar algunas conclusiones basadas en la mera observación.
Oxford es una ciudad volcada totalmente en la vida universitaria y la enseñanza. Prácticamente toda la parte antigua de la ciudad, lo que yo realmente considero Oxford, está constituida por colleges y edificios vinculados con la universidad o dedicados a la docencia. Todos ellos con una exquisita arquitectura que le da a la ciudad ese toque de magia que todos hemos visto alguna vez por la tele o en fotos. Eso que vemos en las películas de decenas de estudiantes cenando en un un salón descomunal se ve que es verdad. Pero yo aún no he tenido la ocasión de comprobarlo. Este es el Oxford de la gente pija, de la gente con pasta, los que se pueden permitir el lujo de estar interno en un college en el que después de servir la cena sacan unas copichuelas de whiskey por si alguien se quiere echar un lingotazo.
Pero hay otro Oxford, el que se extiende mas allá de los edificios de cuento, el Oxford de miles de personas que tienen que ir del trabajo a casa y de casa al trabajo y no pueden disfrutar de las maravillas de la ciudad antigua. El Oxford de verdad.
No creáis, amigos míos, que en España se vive mal. Con la que nos está cayendo, aun a riesgo de equivocarme debido a mi corta estancia aquí, diría que España le da mil patadas a esto en cuanto a calidad de vida se refiere. Se supone que estamos en una ciudad con renombre en Inglaterra. Pues no doy crédito de como están las calles, las aceras y las infraestructuras en general de la ciudad. Si nos salimos de las 4 calles principales del centro, lo demás parece casi tercermundista.
En cuanto al tema casas, que es el que más me está tocando las narices, la cosa no mejora. Es increíble el precio de la vivienda aquí. Yo diría que la relación calidad/precio tiende a cero, los que sabéis de mates me entendéis. Tal vez soy muy exigente en el tema vivienda, pero claro, si voy a estar 6 meses aquí, quiero estar cómodo. Aún no he sido capaz de encontrar una casa en la que vea un precio medianamente justificable en relación a lo que me están ofreciendo.
Pero todo no es malo aquí. El tema de movilidad urbana me ha llamado un poco la atención. Han adoptado un modelo que se supone algún día será común en nuestra España querida. Si somos capaces de cambiar la mente cuadriculada que tenemos. Aquí se ven pocos coches en la calle, no quiero decir que no haya, pero no le dan el uso exhaustivo que le damos en España. La mayor parte de la movilidad se basa en el uso del transporte urbano (principalmente autobuses) y algunas bicicletas, aunque estas últimas no están tan implantadas como en otras ciudades europeas. Los visitantes ocasionales de la ciudad disponen de una serie de "Park&Ride" situados a unos 3 o 4 km del centro de la ciudad en los que puedes dejar el coche y venir a la ciudad en transporte público.
No obstante, aunque tengan algunas cosas buenas no son los mas listos del mundo. Los más listos del mundo somos los Españoles. Esto es sabido por todos. Y digo esto porque hoy me he encontrado en el Tesco cerveza "San Miguel" la única cerveza española que he visto y en la que podía leerse en letras grandes la palabra "FRESCA" haciendo clara alusión y explicando de paso a como hay que tomarse una cerveza para que esta buena.
Tengo poco más que contaros. La búsqueda de casa esta siendo ardua, pero confío en encontrar algo que merezca la pena a no mucho tardar. Sigo estando un poco jodido, pero cada vez menos. Eso de que el tiempo lo cura todo es verdad. Supongo que en cuanto me asiente y empiece a hacer lo que más me gusta la cosa cambiará enormemente. Es a partir de entonces cuando os espero por aquí. Os enseñare la ciudad gustosamente y disfrutaremos de ella juntos.
jueves, 24 de enero de 2013
¿Eres Español?
Es lo primero que he oído esta mañana.
Ayer entró un nuevo chico a la habitación y nos ha abandonado esta mañana. El chaval ha madrugado, ha sido el primero en levantarse. Después le he seguido yo. Al cruzarme con él del camino al baño me ha saludado. -¿Tu eres Español? Te he oído cagarte en la hostia esta noche. Evidentemente le he dicho que era español y hemos estado hablando un poco. Todo lo poco que nos permitía la situación. El chaval se ha clavado un traje que le venía ni que pintado y se ha marchado con sus cosas rumbo a una entrevista. Como es normal le he deseado suerte. Estoy seguro de que ha conseguido el trabajo. Se le veía un buen chico, seguro de sí mismo y muy capaz.
Seguramente os estáis preguntando porqué me cagaba en la hostia anoche. Si es que os gusta mucho el morbo! Creo que ya hablé de los sonidos guturales que emite el morenillo. No voy a entrar en detalles porque es algo bastante guarrete y escandaloso. No os quiero dar el día.
Por lo demás, todo más o menos igual. Continúa la búsqueda de piso. Todavía sin encontrar nada en condiciones. Aquí las casas son una mierda y con precios desorbitados. Y cuando digo mierda no os creáis que estoy exagerando.... No exagero!
El día ha dado para mucho. He estado fortaleciendo lazos amistosos con mis primeros amigos, o mejor dicho amigas, aquí. Hasta se han currado una comida espectacular. A hora española. Como debe ser!
Voy a seguir buscando piso por internet antes de que se me acaba el saldo de internet. Que en el puto hostel este dormir es barato, pero luego te crujen por conectarte, así que voy a aprovechar.
Me despido hasta mañana. Un saludo Followers!
miércoles, 23 de enero de 2013
El mundo esta hecho de gente buena.
Mi estancia en Oxford no va a pasar desapercibida, o al menos es lo que voy a intentar.
Ayer llego a nuestra habitación del hostel, la que huele a oso y de la cual ya habíamos hablado, un hombre de mediana edad, al rededor de los 55. Creo que tuvo una noche inolvidable, él se portó bien, pero yo se la jugué sin querer. Como viene siendo habitual, me llevé una botelllica de agua a la cama por si me daba sed. Y me dio. Y como estaba "endormiscao" pues se ve que tuve algún que otro problemilla al enroscar el tapón y digo yo que sería por eso por lo que apareció el colchón chorreando a media noche. Lo malo no fue que se mojara el colchón, lo malo fue que se mojó demás y goteaba. Yo oía las gotas caer y al vecino de abajo quitárselas de encima a manotazos, y claro, en esta situación no podía dejar de reírme y me he pasado media noche partiéndome lo que vienen siendo.... Al final tuve que tirar de toalla y secar un poco el colchón para que el vecino de abajo no se viera chorreando tambien. Tengo que decir a su favor que se portó de manera ejemplar. Ni siquiera murmulló, simplemente se limitaba a limpiarse las gotas de encima.
Durante todo el día de hoy he estado buscando piso. Aprovecho estas líneas para dar las gracias a todas las personas que me han ayudado en esa labor y que continúan ayudándome.
A las 10 había quedado con Natalie, la señora de la oficina de acomodación de la uni. Tenía dudas de si había quedado con ella o si se estaba refiriendo a otra cosa la primera vez que nos vimos. Al final me he presentado a las 10 y he acertado. Habíamos quedado. He sido capaz de pillarle el acento, me ha costado un poco pero se lo he pillado y al fin he podido medio mantener una conversación con ella mientras me acompañaba a ver una de las casas que gestiona la universidad. La casa a resultado ser un fiasco.
Más tarde he quedado con otra chica, a la que podemos definir como mi primera amiga de Oxford. Gema. Una chica estupenda que me ha presentado a un nutrido grupo de españoles cono los que he estado tomando algo en su casa. Anteriormente me habia presentado a Laura, o mas bien, me ha dicho que me pasara por el Primark a verla que ella estaba allí trabajando. Como no tenía nada que hacer pues me he ido al Primark a conocer a Laura, otra chica estupenda. Laura ha sido un gran apoyo durante toda la tarde. Me ha acompañado a ver uno de los pisos que tenia ojeados y ademas me he llevado a hablar con un casero para ver si tenía algo para alquilar. Os doy las gracias a las dos desde aquí.
Después de todo esto poco mas que contar. No os quiero aburrir con historias que hasta a mi me aburren así que no sigo escribiendo tonterías.
Me voy para la cama que el día me ha agotado. Ademas tenemos nuevo vecino de habitacion. Voy a pensar que le preparo esta noche.
martes, 22 de enero de 2013
Sonríe y di OK!
Hoy no estoy muy inspirado para escribir. No obstante voy a ver si contando cuatro chorradas en esta primera línea me caliento y las otras salen solas.
Tengo la sensación de que hoy el día ha sido un poco desaprovechado. Tal vez no debería exigirme tanto, porque al final eso te hace venirte abajo por creer que no has conseguido los objetivos que tenias previstos.
Esta mañana ha tocado la operación colacao. Que ahora mismo no tenéis ni idea de lo que es pero que en cuanto lleguéis a la siguiente linea lo vais a descubrir. Además espero arrancaros una sonrisa.
Resulta que la gente que tenía más terreno corrido en el tema este de las aventuras en el extranjero me había recomendado que me echara colacao, y claro, como me venía para una temporada más o menos larga pues me eché una bolsica de esas de un kilo y pico. Con la ilusión del momento, uno no cae en que los hijos de puta que cargan las maletas en los aviones no son gente de fiar, y esos van a ver si te la lían. Creo que viene escrito en el contrato. No conozco a nadie que no le hayan jodido la maleta aunque haya sido un poco. El resultado de echar la bolsa del colacao os lo podéis imaginar. Media maleta chocolateada. La buena noticia es que no he perdido todo, solo unos 200 gramos jajajaja. Me daba miedo abrir la maleta, no quería ver el destrozo, pero esta mañana me he decidido. Me ha tocado sacar toda la ropa de la maleta y sacudirla en la ducha. Mientras tanto "el negraco", que ha resultado ser un tío cojonudo, estaba durmiendo en la cama. Seguramente preguntándose que cojones estaba haciendo. Menos mal que se ha ahorrado la pregunta.
Solucionado el tema del colacao he puesto rumbo al centro, que como esta ciudad es de dimensiones reducidas no me ha llevado mas de 5 minutos. He estado haciendo tiempo y cogiendo fuerzas para la cita importante que tenia por la tarde.
Hoy he estado por primera vez en el "Engineering Centre" de brookes. He quedado con el tutor para hablar un rato y que me enseñara las instalaciones. Al principio iba un poco cagado, por aquello de que mi inglés viene siendo nulo, pero este tipo se ha portado bastante bien y no me ha metido mucha caña. Además me ha dicho que mi inglés no es tan malo!!! y ya van tres personas. Eso solo puede significar dos cosa. Que aquí la gente esta acostumbrada a los que no tenemos ni zorra o que la técnica de sonreír y decir que sí a todo funciona realmente.
En el tema de instalaciones.... como decirlo.... Están a años luz de lo que vengo acostumbrado. Maquinas para estudios de análisis en frecuencia, analisis modal, análisis de amortiguadores, análisis post rig de cuatro postes, 4 o 5 maquinas de ensayos de tracción de ensayos a fatiga, laboratorio de uniones, túnel de viento (escala reducida) ....Vamos lo típico Ademas de todo estos varios coches de competición lucían en el garaje. Un F1, un formula 3, formula Indi, el Formula Student... Os podéis imaginar que es un sitio que mola.
Imagen del coche con el que tengo que lidia. Tiene trabajo.
Después de ir a ver al tutor tenía pensado ir a ver una casica. El chico que estaba viviendo en ella se ha esforzado al máximo para explicarme como llegar. Pero como todos sabemos que soy un porco toli ya os estaréis imaginando que no he podido encontrarla. No sabia que parada de autobús era la buena y no quería quedarme tirado en medio de la nada. Total, que se ha quedado pendiente para mañana.
Después de todo esto he conseguido quedar con otro chaval español que tenia una habitación libre, en una casa con otros 3 españoles. De momento no hemos hecho trato ni creo que lo hagamos 400 libras más gastos me parece algo caro para el cuchitril que era.
Mañana tengo varias citas, seguiré viendo casa y seguiré conociendo personas. Ya se va viendo luz.
lunes, 21 de enero de 2013
Un palo detrás de otro y alguna sonrisa.
Los primeros días suelen ser los que dan más de si. Pero la noche de ayer y lo que llevamos del día de hoy tampoco se han quedado atrás en cuanto a anécdotas y cosas que contar.
No he escrito en mi vida un diario. Creo que esta etapa de mi vida lo requiere, así que creo que le voy a dar ese toque al blog. De este modo os enteráis de lo que mola abandonar el hogar y de las historias que le van surgiendo a uno con el paso de los días. Y por mi parte me quedo un registro escrito de mi vida que de otra forma no tendría.
Anoche me fui tarde a la habitación. Había llegado temprano al hostel y no me dejaron hacer el check-in. Hasta las 14:30. Total que aproveché el mediodía y la tarde para hacer cosillas. Ya os lo conté ayer.
Mi entrada a la nueva habitación fue apoteósica. Arrastrando con la mochila gigantesca cuanto se cruzaba en mi camino. La sensación al entrar fue la de.... Joder como les huelen los pies a los pijacos estos!! y digo pijacos porque lo que se cruzaba en mi camino eran varios pares de mocasines saltarines y alguna americana colgando de una percha. Nada mas lejos de la realidad. Aproveche que estaba solo para hacer la cama, dejar las cosas en lugares estratégicos y clavarme un bocata de jamón de mi cosecha y queso de sotuélamos.
Después de todo esto me baje al hall, el único lugar con Internet (encima caro) del hostel. Estuve trasteando un ratillo, como es normal, y después me subí a la habitación.
Y aquí es donde empieza la fiesta. El olor a humanoide se había incrementado. Me di cuenta en cuanto abrí la puerta. Eso solo podía significar una cosa, que mis compañeros de habitación estaban ahí. Creo que solo había uno cuando llegué, pero hacia el bulto de dos. Un cacho "negraco", y perdonarme la expresión, que no es en tono despectivo, sino para que tengáis constancia de las dimensiones, que se salía por los pies de la cama. Luego llegó otro de similares proporciones. Y otro chavalillo, que aunque alto, no pasaba de los 60 kilos. Entre todos me dieron la noche.
Ya por la mañana bien temprano me levanto a toda prisa con varias ideas. La primera abandonar aquel fétido lugar, la segunda ir a desayunar y la tercera ponerme a hacer cosas.
La mañana ha amanecido fresca, pero nada a lo que no se enfrente un Peñascosero en el devenir de un día cualquiera de enero. Cómo fui incapaz de hacerle funcionar a mi móvil en lo que a conexiones de internet se refieren he tenido que ir a que me lo arreglaran. Iba con la esperanza de que estuviera la chica que me atendió ayer, en parte para no defraudar a lentejón. Pero no estaba, así que un hombre que había en su lugar me ha solucionado la papeleta amablemente.
Después de salir de la moderna tienda de O2 me he dirigido a abrirme una cuenta bancaria. Y aquí es donde empieza a torcerse la cosa. Me atiende una señora de mediana edad cuyos pelos parecían sacados de algún tipo de cómic. Me ha estado explicando cosas, la mitad no las entendía, así que me ha mandado a otra oficina donde había una española trabajando. Hay una gran diferencia entre que te atienda una inglesa y que lo haga una chica andaluza. Me ha puesto al día de lo que tenia que hacer para abrir la cuenta, y he quedado con ella para hacerlo mas adelante. Total, que he salido de allí con una sonrisilla y con ganas de hacer mas cosas. Así que me he ido a la uni a buscar casa.
No me ha costado demasiado encontrar la parada de autobús que me debería llevar a Headington Campus. Lo que ha sido mas difícil ha sido decírselo al autobusero. Iba tan metido con la palabra Headington en la cabeza que cuando he ido a sacar el billete le he dicho Wheatley.... Después de sentarme en el asiento, miro el ticket y me doy cuenta de que la había cagado. Yo también he pensado que era gilipollas, tranquilos. Me ha tocado ir a explicarle que me había equivocado, y me dice, estoy conduciendo, no puedo atenderte ahora. Y yo he pensado, esto en España no pasa. Allí si hace falta van sin manos. Al llegar a la siguiente parada el señor, muy amable, me ha cambiado el billete y me ha devuelto la diferencia. Sin problemas pues.
He llegado al campus y la primera cosa que he pensado es.... Este sitio mola. Me he metido en el supuesto edificio en el que estaba la oficina y me ha salido al paso un hombre diciendo... Can i help you? a lo que he contestado... please!!! Y me ha acompañado hasta el lugar en el que ha acontecido la ultima odisea oxfordiense.
Llego a la oficina y me atiendo un chico. Tu debes ser Roberto, no? y me dice, el mismo. Pues nada, que hemos estado dirimiendo la cuestión de los pisos. Aquí me he venido abajo mientras que hablaba con la señora que llevaba el tema de los pisos compartidos. Una tal Natalie. Que se ha esforzado al máximo por entenderme y hacerse entender. He conseguido quedar con ella el miércoles para ir a ver la casa. O eso creo jajaja.
Como he salido un poco jodido del sitio he decidido bajar andando hasta el City Centre. No está demasiado lejos, unos 20 minutos a paso tranquilo. Claro, que con el hielo no se podía correr. He aprovechado para ver los college por fuera. Los que he visto estaban cerrados al público y no he preguntado cuando se podían visitar. Supongo que habrá tiempo.
Con un hambre de tres pares de narices he pasado por la puerta de un restaurante italiano con un cartel que rezaba "menú 7 libras" y me he metido para adentro. Una chica muy simpática me ha atendido, todo sin problemas. Mientras comía me había parecido oirla hablar en español, pero como no tenia pinta de española en un principio no le he dicho nada. Más tarde, cuando me ha traído la cuenta le he preguntado. Y me ha dicho en un perfecto español que no era de España, que era medio rusa. Tampoco me ha quedado claro de donde era. La cuestión es que hemos estado hablando un rato y me ha dicho que mi ingles no está nada mal. Ya van dos chicas que me lo dicen!! al final me lo voy a creer. Nos hemos intercambiado los facebooks (me lo ha pedido ella, que conste) y he salido de allí con otra sonrisa.
El día no ha dado para mucho mas. Después de esto lo mas interesante que me ha pasado ha sido conocer a mi nuevo compañero de habitación un hombre simpatico metido en los 50 que conocía Torremolinos. Por lo menos ha sido el único compañero de habitación con el que he mantenido una conversación más allá de los meros formalismos del hola, adiós, y el perdona. Esperemos que no me la juegue.
No he escrito en mi vida un diario. Creo que esta etapa de mi vida lo requiere, así que creo que le voy a dar ese toque al blog. De este modo os enteráis de lo que mola abandonar el hogar y de las historias que le van surgiendo a uno con el paso de los días. Y por mi parte me quedo un registro escrito de mi vida que de otra forma no tendría.
Anoche me fui tarde a la habitación. Había llegado temprano al hostel y no me dejaron hacer el check-in. Hasta las 14:30. Total que aproveché el mediodía y la tarde para hacer cosillas. Ya os lo conté ayer.
Mi entrada a la nueva habitación fue apoteósica. Arrastrando con la mochila gigantesca cuanto se cruzaba en mi camino. La sensación al entrar fue la de.... Joder como les huelen los pies a los pijacos estos!! y digo pijacos porque lo que se cruzaba en mi camino eran varios pares de mocasines saltarines y alguna americana colgando de una percha. Nada mas lejos de la realidad. Aproveche que estaba solo para hacer la cama, dejar las cosas en lugares estratégicos y clavarme un bocata de jamón de mi cosecha y queso de sotuélamos.
Después de todo esto me baje al hall, el único lugar con Internet (encima caro) del hostel. Estuve trasteando un ratillo, como es normal, y después me subí a la habitación.
Y aquí es donde empieza la fiesta. El olor a humanoide se había incrementado. Me di cuenta en cuanto abrí la puerta. Eso solo podía significar una cosa, que mis compañeros de habitación estaban ahí. Creo que solo había uno cuando llegué, pero hacia el bulto de dos. Un cacho "negraco", y perdonarme la expresión, que no es en tono despectivo, sino para que tengáis constancia de las dimensiones, que se salía por los pies de la cama. Luego llegó otro de similares proporciones. Y otro chavalillo, que aunque alto, no pasaba de los 60 kilos. Entre todos me dieron la noche.
Ya por la mañana bien temprano me levanto a toda prisa con varias ideas. La primera abandonar aquel fétido lugar, la segunda ir a desayunar y la tercera ponerme a hacer cosas.
La mañana ha amanecido fresca, pero nada a lo que no se enfrente un Peñascosero en el devenir de un día cualquiera de enero. Cómo fui incapaz de hacerle funcionar a mi móvil en lo que a conexiones de internet se refieren he tenido que ir a que me lo arreglaran. Iba con la esperanza de que estuviera la chica que me atendió ayer, en parte para no defraudar a lentejón. Pero no estaba, así que un hombre que había en su lugar me ha solucionado la papeleta amablemente.
Después de salir de la moderna tienda de O2 me he dirigido a abrirme una cuenta bancaria. Y aquí es donde empieza a torcerse la cosa. Me atiende una señora de mediana edad cuyos pelos parecían sacados de algún tipo de cómic. Me ha estado explicando cosas, la mitad no las entendía, así que me ha mandado a otra oficina donde había una española trabajando. Hay una gran diferencia entre que te atienda una inglesa y que lo haga una chica andaluza. Me ha puesto al día de lo que tenia que hacer para abrir la cuenta, y he quedado con ella para hacerlo mas adelante. Total, que he salido de allí con una sonrisilla y con ganas de hacer mas cosas. Así que me he ido a la uni a buscar casa.
No me ha costado demasiado encontrar la parada de autobús que me debería llevar a Headington Campus. Lo que ha sido mas difícil ha sido decírselo al autobusero. Iba tan metido con la palabra Headington en la cabeza que cuando he ido a sacar el billete le he dicho Wheatley.... Después de sentarme en el asiento, miro el ticket y me doy cuenta de que la había cagado. Yo también he pensado que era gilipollas, tranquilos. Me ha tocado ir a explicarle que me había equivocado, y me dice, estoy conduciendo, no puedo atenderte ahora. Y yo he pensado, esto en España no pasa. Allí si hace falta van sin manos. Al llegar a la siguiente parada el señor, muy amable, me ha cambiado el billete y me ha devuelto la diferencia. Sin problemas pues.
He llegado al campus y la primera cosa que he pensado es.... Este sitio mola. Me he metido en el supuesto edificio en el que estaba la oficina y me ha salido al paso un hombre diciendo... Can i help you? a lo que he contestado... please!!! Y me ha acompañado hasta el lugar en el que ha acontecido la ultima odisea oxfordiense.
Llego a la oficina y me atiendo un chico. Tu debes ser Roberto, no? y me dice, el mismo. Pues nada, que hemos estado dirimiendo la cuestión de los pisos. Aquí me he venido abajo mientras que hablaba con la señora que llevaba el tema de los pisos compartidos. Una tal Natalie. Que se ha esforzado al máximo por entenderme y hacerse entender. He conseguido quedar con ella el miércoles para ir a ver la casa. O eso creo jajaja.
Como he salido un poco jodido del sitio he decidido bajar andando hasta el City Centre. No está demasiado lejos, unos 20 minutos a paso tranquilo. Claro, que con el hielo no se podía correr. He aprovechado para ver los college por fuera. Los que he visto estaban cerrados al público y no he preguntado cuando se podían visitar. Supongo que habrá tiempo.
Con un hambre de tres pares de narices he pasado por la puerta de un restaurante italiano con un cartel que rezaba "menú 7 libras" y me he metido para adentro. Una chica muy simpática me ha atendido, todo sin problemas. Mientras comía me había parecido oirla hablar en español, pero como no tenia pinta de española en un principio no le he dicho nada. Más tarde, cuando me ha traído la cuenta le he preguntado. Y me ha dicho en un perfecto español que no era de España, que era medio rusa. Tampoco me ha quedado claro de donde era. La cuestión es que hemos estado hablando un rato y me ha dicho que mi ingles no está nada mal. Ya van dos chicas que me lo dicen!! al final me lo voy a creer. Nos hemos intercambiado los facebooks (me lo ha pedido ella, que conste) y he salido de allí con otra sonrisa.
El día no ha dado para mucho mas. Después de esto lo mas interesante que me ha pasado ha sido conocer a mi nuevo compañero de habitación un hombre simpatico metido en los 50 que conocía Torremolinos. Por lo menos ha sido el único compañero de habitación con el que he mantenido una conversación más allá de los meros formalismos del hola, adiós, y el perdona. Esperemos que no me la juegue.
domingo, 20 de enero de 2013
La llegada
Tras 24 horas en la noble ciudad de Oxford ya hay cosas que contar.
El viaje hasta aquí resulto ser más sencillo de lo que pensaba en un momento. La verdad es que "vino la cosa rodá" como decimos por Albacete aunque no sin algunos problemillas. En Alicante todo fue sencillo, es fácil comunicarse con la gente que casi habla como tu, porque entre guiris y valencianos tampoco es fácil encontrar un acento que se parezca al de Valladolid del que vengo acostumbrado jejeje. El vuelo hasta Gatwick fue bastante divertido, pasamos por una zona de turbulencias que nos traqueteaba de un lado al otro. Yo estaba bastante cagado la verdad, lo primero por las alas, que parece que se iban a romper, pero no era eso los mas preocupante. Lo peor del caso era que a mi lado tenia a una pareja octogenaria con no muy buena salud que digamos, daba lastimica mirarlos a los pobres, incluso temía que en un momento determinado la señora vomitara encima de mi. Eso me hubiera dado el viaje, menos mal que no pasó. Luego me adelantaron montados en un carromato eléctrico que los llevaría a alguna parte del desierto aeropuerto.
El viaje en tren hasta aquí fue relativamente sencillo, si no hubiera sido por una chica un tanto destupida sorda y con poco sentido del humor que me tocó en la ventanilla de billetes. Conseguí que me vendiera un billete a Oxford, no sin esfuerzo. Ahí fue donde empecé a darme cuenta de que no tengo ni puta idea de hablar ingles. Ya tenia nociones de este hecho anteriormente, pero no se habían manifestado. Al final me monté en el tren y llegué hasta Reading, una ciudad de tamaño medio a un paso de Oxford, donde cogí un transbordo casi instantáneamente que me trajo hasta aquí.
La primera toma de contacto con la ciudad fue encontrármela de noche y nevada, como mola nieve!! dije yo... aunque hoy ya no pienso lo mismo jejeje. Salgo de la estación de tren con destino al hostel que tenía reservado, parecia que no tenia problema porque está al lado de la estación. Me pongo a buscar la calle y la encuentro. Tenia que ir al numero 13, me pongo a buscarlo y..... ¿que es esta mierda? no se si será un caso aislado de esta calle o es norma general, pero parecía que cada uno le había puesto el numero que le daba la gana a su casa. Después de media hora calle arriba y calle abajo, consigo encontrar el numero 13.
En el hostel me atiende una chica bastante simpática y que hablaba a la velocidad del rayo, y no es que me lo pareciera a mi por no estar acostumbrado, es que la cabrona hablaba rápido demás, como buena inglesa. Parece que no me veía muy convencido de lo que me estaba diciendo, por lo que me preguntó varias veces si la estaba entendiendo, a lo que asentí amablemente diciéndole que si, por no decirle que no me enteraba de la misa la media. Lo primero que hice después de las instrucciones de rigor fue tirarme en la cama y ponerme a hablar con los mas allegados para contarles mi gesta de venir a Oxford casi sin problemas.
Hoy ha amanecido nevando, durante toda la noche no había caído nada pero hoy se ha despachado bien el día en ese sentido, no ha parado casi ni un momento hasta ahora.
He dedicado el día a "visitar la ciudad" si es que alguien tiene ganas de ir de visita turistica con la que estaba cayendo. A mi me gusta la nieve, por eso no me importaba pasear bajo ella durante todo el día, pero la verdad es que he terminado un tanto cansado aunque no se si ha sido por el día o por la situación que tal vez me supera. No obstante he conocido a unos españoles en un supermercado con los cuales he estado hablando un buen rato, mayormente con uno, que se ha quedado en la entrado conmigo de conversación mientras que los demás hacían la compra. Me han dado algunos consejos para sobrevivir aquí o para tirarme al vicio mejor dicho, porque creo que no les ha faltado ni un pub por nombrar jejeje.
La tarde la he aprovechado para comer, a hora española de los buenos, las 3 de la tarde. Además de hacer otras cosillas. Después de comer aprovechando que todas las tiendas estaban abiertas me he dirigido a un establecimiento de telefonía móvil a comprarme una tarjetica de esas "Pay and Go" o prepago para nosotros, a la cual aún no le he hecho funcionar correctamente. Mañana me toca ir a ver a mi amiga para que me configure el móvil. Digo amiga porque la chica se ha portado increíblemente bien y ha sido muy simpática y para colmo me ha dicho que mi ingles no era tan malo como le había advertido y que me estaba entendiendo perfectamente. Total que he salido de allí con una sonrisa. Mañana voy a ver si me invita a cenar jajajaja.
Y no mucho mas que contar. Creo que la pedazo de entrada que he escrito es suficientemente larga para que la mitad de mis lectores, que mientras escribo estas palabras tienden a cero, no la lean entera. En fin voy a relajarme mientras veo nevar por la ventana. Mañana va a ser un día duro y decisivo. Me toca ponerme al 100% con la búsqueda de piso. Espero que los de la uni se porten bien y me den algo en condiciones y barato porque si no me vuelvo.
Aprovecho esta primera entrada, supongo que la mas importante, para agradecer el apoyo que me esta dando mi familia, mis amigos y algunos conocidos. También para mandarle el beso mas grande del mundo a mi mami, que seguro que lo está pasando peor que yo. Y como no a Mo Chuisle, que también me cuida desde la distancia y me ha instado a escribir este blog, si no, seguramente no lo hubiera hecho.
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