martes, 29 de enero de 2013

Keep looking

Esta mañana he amanecido con un poco de claridad en la mente. Ya tenía tomada la decisión de irme a una residencia. Residencia, que evidentemente aun no había visto.

Toda la mañana intentando gestionar el tema. Que mal se les entiende a estos ingleses, si hablaran una chispa mejor las cosas serían más ágiles.

Como ya tenía casi claro que me iba a quedar en la residencia esta mañana, justo antes del lunch, he ido a ver a la chica de la oficina del Banco Santander para abrir la cuenta y gestionar de un modo más fácil (o más económico) mis transacciones. Segundo intento fallido.

Necesito un papel que se niegan a hacerme hasta que firme el acuerdo de colaboración con ellos. Ya lo tengo firmado, ahora creo que solo tengo que presentarlo personalmente, porque lo he mandado por correo y aquí no contesta ni dios. Supongo que cuando lo lleve a la oficina me darán mi tarjetita de Brookes y podré empezar con las prácticas.

Esta tarde he ido a ver la residencia en la que tenía pensado quedarme. No me ha gustado en exceso (esta feo decir que era una mierda). Esta situada en un edificio un tanto viejo y escondido, la entrada es directamente a un pasillo, estrecho y sin luz. Para colmo la moqueta es marrón y la "decoración" de las pareces en el mismo tono. Le da al entorno un aspecto un tanto claustrofóbico. El tamaño de la habitación es superior al común en Oxford. Lo cual no quiere decir que sea grande. Es mas pequeña que cualquiera de las habitaciones de mi casa. La habitación está equipada con una cama, mas otra supletoria debajo. No he querido preguntar si para las visitas. Ademas de la cama tiene armarios empotrados con puertas bastante viejas e incluso desencajadas. Han aprovechado uno de los huecos del armario para poner un pequeño lavabo, o un sink como lo llaman aquí  Para usarlo te tienes que medio sentar en la punta de la cama, si no, tal vez no entres.  En cuanto al comedor es caso aparte. Y digo aparte porque no está en la misma residencia. Para ir a cenar o a desayunar hay que cambiarse de edificio. El comedor es la cantina del campus. No se si esto es bueno o malo, al menos la cantina no tiene mala pinta. Ademas hay una pequeña cocina en la residencia en la que puedes hacer algunas cosillas, seguramente no será la mejor cocina del mundo pero para lo que ellos cocinan es suficiente. Un dato a añadir es que te tienes que llevar las cacerolas.

Al final he decidido seguir una noche mas en el hostel, y con esta ya van 11. La cosa empieza a ser desesperante. Pero bueno, ya vendrán tiempo mejores. Mañana iré a ver mas residencias y decidiré algo. Si hay que vivir en el infierno se vive en el infiero. Al fin y al cabo soy un poco diablillo.







1 comentario:

  1. No hombre, vas a pasar tiempo por alli, asique tendras que estar en sitio cómodo. Espero que pronto nos des buenas noticias.
    un saludo

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